“Si alguien se opone a la paz lo tiene que hacer con nombre y apellido”, señaló la líder.

La líder indígena guatemalteca, y premio Nobel de Paz en 1992, Rigoberta Menchú dijo que el cese al fuego durante los acuerdo de paz entre el estado colombiano y la guerrilla de las Farc es un ejemplo para el mundo en materia de finalización de conflictos.

“El cese al fuego es uno de los ejemplos más importante que nos da Colombia, pues comenzó por allí, y no como nos pasó en Guatemala que el cese al fuego se dio 10 años después de la firma y fue este cese el que cerró los acuerdos, acá es el punto de inicio. El cese al fuego es fundamental”, dijo la líder mundial desde Cartagena, a donde asiste al 59º Congreso Internacional de Acodal y el XXXV de Aidis, la cumbre Interamericana de agua, saneamiento y ambiente. Allí también señaló que no hay que temerle a un no en el plebiscito.

“La firma de los acuerdos no es el final, más bien es el comienzo, y hay un tema fundamental en los acuerdos de Colombia y es el cese al fuego, todo el mundo sabe que con un fusil en la mano es diferente a firmar sin armas en la mesa”, subrayó la líder mundial indígena.

“En Guatemala hicimos una consulta popular y perdimos, ganó ampliamente el No. Pienso que un mecanismo de estos es importante, pero no debe depender de ello el éxito del proceso de paz. En nuestro caso, la derrota del Sí obligó a que la implementación de los acuerdos se atrasara”, sumó.

Para ella, quien vivió de cerca el proceso de paz de su propio país, “la paz firme y duradera es una construcción en el tiempo pero requiere de voluntad política y de las partes. Y luego la voluntad política, está la de todos los ciudadanos. Los colombianos están completamente conscientes de que es mejor vivir en paz que en medio del conflicto armado, y hay que apoyar este diálogo y esta negociación y alentar a las partes a que concluyan en lo mejor que puedan para la sociedad, la juventud, y la niñez”, pidió Menchú.

“…Todos estamos en expectativa: América Latina y el mundo están a la expectativa de que avancen los diálogos de paz en Colombia. América Latina es un continente próspero, y Colombia es un país avanzado en tecnología y muchos aspectos, pero vive el conflicto más antigua que queda en la región”, recordó.

Para ella, quien además ostenta el título de embajadora de buena voluntad de la UNESCO, “aquí en Colombia hay que entender que la firma de los acuerdos de paz es fundamental para que avance una verdadera agenda de paz. Tengo esperanza y fe que lo que se está firmando es viable. Conocí los procesos de paz de Centro América, y sabemos nuestros desafíos, aciertos y fracasos, y puedo decir, 20 años después, que en Guatemala tenemos avances y también lagunas hacia una paz duradera”.

Hay intereses, pero hay que castigarlos

Para Rigoberta Menchú, los colombianos deben entender que en los acuerdos de paz también se mueven intereses: “intereses políticos, financieros, armamentistas, toca negocios, y negocios e impunidad, por eso es que no sería una paz firme y duradera sino tuviera fuertes sectores opositores. Por ello se requiere voluntad política, y si alguien se opone a la paz lo tiene que hacer con nombre y apellido porque de lo contrario regresarían las fuerzas oscuras. Y es mejor enfrentar personas claras y no intereses ocultos”, fue enfática.

Para ella también hay intereses individuales y oportunismo político, ante el cual la sociedad civil debe castigar.

Antes que una verificación internacional, la también Premio Príncipe de Asturias a la Cooperación Internacional, recomienda que los primeros verificadores de la paz en las regiones deben ser la sociedad, las organizaciones e instituciones colombianas “porque somos países multisectoriales y multidisciplinarios”, concluyó.

FUENTE: http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/el-cese-al-fuego-en-colombia-es-un-ejemplo-para-el-mundo-rigoberta-menchu/16680177